lunes, 26 de noviembre de 2012

"Showgirls"

Bucaneras negras charoladas. Pelo pajoso y rubio, como un mapache. Ropa interior de segunda y portaligas. Delgada. Hermosa. Se aferra al caño como si el mundo fuera a acabarse en este mismo instante. Pasaron veinticinco minutos del último whiskey.
Le tiro un billete de $20. Ella baila para mí. Es un sueño. La música suena salvaje. La luces tenues. Cierro los ojos. Sonrío… Me enamoro. 

jueves, 26 de julio de 2012

"27 de Julio"


Revisando los bolsillos de mi jean encontré dos monedas, un boleto de tren vencido y un papel escrito que decía: “A veces los buenos ganan”.

jueves, 19 de julio de 2012

“Sleepy Eyes”


Me dijeron que no debía enamorarme de “Sleepy Eyes”, pero no pude evitarlo… Nunca hice caso de los consejos y termine pagando el precio. La vi por primera vez en la puerta del hospicio. Era voluntaria. Trabajaba los sábados por la tarde. Yo era empleado de mantenimiento. Nunca pude olvidar esa mirada. Los ojos soñolientos eran toda una invitación. Me dijeron que solo tenía que hacer mi trabajo y que debía olvidarme del asunto. El corazón de “Sleepy Eyes” le pertenecía al tipo que la había abandonado. Y yo jamás me dejé llevar por los consejos…







viernes, 2 de marzo de 2012

Sobre la muerte


La muerte y la diarrea llegan siempre sin avisar. Nos sorprenden cuando estamos en lo mejor. Estoy seguro que muchos de nosotros preferimos a la primera…

La vida


Muchas personas se pasan la existencia tratando de encontrar las respuestas sobre la vida y los falsos gurús se llenan la boca de palabras y sus bolsillos de monedas. Todos creen saber de dónde venimos y hacia dónde vamos, pero es mentira. Solo yo sé muy bien a dónde vamos. Nos vamos a la mierda! Nos vamos al olvido. Nos vamos al silencio eterno del cajón, arropados con paladas de tierra húmeda y sucia. Nos vamos al dolor de los que no se pueden quejar. Nos vamos a donde nadie más viene a visitarnos y a donde ni siquiera la tenue brisa de la tarde nos alegra con sus caricias.

Blancos bichos trasparentes


Mientras escribo estas líneas descubro unos diminutos bichos transparentes caminando por la pared. Blancos, con patas y antenas. Uno, dos… Cinco. Más de los que puedo matar con mi dedo. El estado de la habitación es deplorable. Ya olvidé como olía este rincón hace más de 20 años. Dicen que si uno permanece mucho tiempo en un lugar, pasa a ser parte del mismo. Espero que eso no me suceda a mí. Me imagino parado con bichos diminutos y transparentes caminando sobre toda mi integridad. En la radio, una voz pregunta: “… A qué hora llega el fin del mundo?”. El fin del mundo ya llegó. Nos consume lentamente. Nos arrastra al fondo de nuestro ser. El fin del mundo está arrasando Buenos Aires y yo sin mujer, entre cuatro paredes húmedas y a seis horas de diferencia de Europa …

Vuelta a las raíces


Después de mi separación solo me quedo el dinero suficiente para llegar hasta la casa de mi madre. Ella me detesta, por lo que no tuve una cálida bienvenida. De mi habitación de adolescente, solo quedan cuatro paredes manchadas de humedad y la alfombra orinada por las mascotas. Opté por dormir en el sillón del living y es ahí donde sigo hasta el día de hoy. En la heladera hay un par de botellas plásticas con agua de la canilla. El baño y la cocina no funcionan, por lo que debo quitarme la mugre en el lavadero, junto al cagadero de los gatos. Parte de mi ropa esta en bolsas y el resto en cajas que mi ex se ocupo de conseguir. 

En los últimos 8 meses perdí tres trabajos, una novia y varios amigos. También perdí la dignidad, pero eso no me preocupa demasiado…

jueves, 1 de marzo de 2012

Nacidos con estrella


Camino por la avenida principal y veo a todos esos tipos exitosos en sus autos caros que siempre huelen bien. Vestidos con sus trajes elegantes a la última moda. Esos tipos tienen buenos trabajos. Trabajos acomodados en edificios altos con vista al río, seguridad en la entrada y grandes ascensores confortables y modernos. Salen con mujeres hermosas como las de las revistas. Mujeres inalcanzables. Esos tipos son afortunados. A ellos la vida les sonríe y les guiña un ojo cada día. Esos tipos se ven seguros. Ellos saben hacia donde van y actúan como si nada de esta vida les pudiera preocupar. Siempre están informados y saben que decir. Son inteligentes, aplomados y pulcros. Seguramente viven en cálidas y confortables casas o en departamentos ultra modernos con parrilla en el balcón y tienen muchos amigos de su misma condición. Para estos tipos se inventó la tecnología. Sus aparatos nunca dejan de sonar. Ellos hablan desde sus teléfonos portátiles sin manos, mientras ríen con sus blancos e inmaculados dientes. Esos tipos nacieron con estrella. Son los que el destino acaricia con su dulce y perfumado bálsamo. Son los dueños del mundo.

Camino por la avenida mientras esos tipos no saben que existo. Tampoco les importa. Yo solo soy parte del decorado de la escena de sus vidas. No me puedo quejar. Despues de todo, me ha tocado un buen papel.