viernes, 2 de marzo de 2012

Vuelta a las raíces


Después de mi separación solo me quedo el dinero suficiente para llegar hasta la casa de mi madre. Ella me detesta, por lo que no tuve una cálida bienvenida. De mi habitación de adolescente, solo quedan cuatro paredes manchadas de humedad y la alfombra orinada por las mascotas. Opté por dormir en el sillón del living y es ahí donde sigo hasta el día de hoy. En la heladera hay un par de botellas plásticas con agua de la canilla. El baño y la cocina no funcionan, por lo que debo quitarme la mugre en el lavadero, junto al cagadero de los gatos. Parte de mi ropa esta en bolsas y el resto en cajas que mi ex se ocupo de conseguir. 

En los últimos 8 meses perdí tres trabajos, una novia y varios amigos. También perdí la dignidad, pero eso no me preocupa demasiado…

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